
Estas células podrían evitar la controversia sobre las terapias basadas en células madre embrionarias, ya que las células se pueden conseguir a partir de la piel o la sangre de una persona sin destruir un embrión. Utilizando estas células reprogramadas en, por ejemplo, un nuevo corazón o el páncreas para trasplante, podría ofrecer nuevas y, sobre todo personalizadas formas de tratar enfermedades como las cardiopatías y la diabetes.
Hasta ahora, la reprogramación de células adultas en laboratorio hacía necesarioinfectar las células con virus que llevan la reprogramación de cuatro genes. Aunque los científicos paralizar el virus a fin de que no se pueda replicar, el virus aún puede insertar estos cuatro genes directamente en las células de ADN en lugares al azar. Estos cambios en las células podría alterar el ADN de las células de los propios genes, a veces en formas que hacen que las células creacan fuera de control y formen un tumor. Además de este riesgo, cualquier proceso que altera una célula de ADN complica la aprobación del gobierno para uso médico.
La nueva técnica resuelve estos problemas mediante el uso de un tipo diferente de virus que no altera el código genético de las células, y esto es una gran ventaja para todo el proceso.